Eternidad

La eternidad no puede estar dada en términos de tiempo, porque el tiempo comenzó a existir con este universo finito. De modo que si definimos la eternidad en términos de tiempo, al decir que Dios es eterno tendríamos que darle un inicio y, con el correr de los segundos, aquello que llamamos Dios no lo sería, sino que estaría llegando a serlo, como en la tan cuestionable «teología del proceso». […]

Leer más →

La ignorancia no es una opción

He oído a muchos cristianos escudar su ignorancia voluntaria —bíblica y secular— en 1 Corintios 1:17—2:2. Incluso he oído a pastores decir desde el altar de sus iglesias, henchidos de orgullo, que no les interesa conocer el griego neotestamentario ni profundizar en el texto bíblico, basándose en este texto de Pablo. La lectura literal de 1 Corintios 1:17—2:2 ha dado pie a que muchos cristianos crean que el conocimiento es malo […]

Leer más →

Yo sé que mi Redentor vive

La historia de Job, hace al menos 4500 años, tiene todo el mensaje del evangelio: necesitábamos un Redentor como nosotros —luego humano— para que muriera en lugar de nosotros, pero perfecto —luego divino— para que expiara nuestros pecados y Dios lo resucitara («Yo sé que mi Redentor vive // y al fin se levantará sobre el polvo»); y así después resucitarnos a nosotros en el cuerpo («en mi carne he de ver a Dios», «mis ojos lo verán, y no otro»).

Leer más →

Particularismo cristiano

El cristianismo es bien diferente a todas las demás religiones. Esa es quizás la mayor motivación detrás del comentario usual según el cual «el cristianismo no es una religión, sino un estilo de vida». La explicación con que suele continuar la anterior afirmación es que en la religión el hombre busca acercarse a Dios, pero en el cristianismo es Dios mismo quien se acerca al hombre. Y es cierto, así […]

Leer más →

La duda

Hace pocos días ciertos estafadores me robaron quinientos dólares. Con certeza, la incredulidad me hubiera podido salvar de semejante “tumbada”, como decimos en Colombia… y de semejante oso tan peludo de sentirme —saberme— tan idiota. La incredulidad puede salvarnos, eso es incuestionable. Todos sabemos que la duda puede librarnos de decepciones amorosas, de estafas, de accidentes, etc. Se nos ha enseñado que dudar es malo, pero no. Dudar puede salvarnos […]

Leer más →

¿Se pierde la salvación?

Es difícil relacionarnos con quienes se creen mejores. Primero, porque nunca van a aceptar que necesitan ser amados y, por lo tanto, no van a recibir nuestro amor; segundo, porque les cuesta amar debido a que en su mundo imaginario nadie les da la talla. Por supuesto, creerse mejor, más, en cualquier sentido es fariseísmo puro y duro, orgullo. El orgullo nos deshumaniza, pues nos impide dar y recibir amor. […]

Leer más →

¿Por qué la Tierra es redonda?

¿Sabes por qué la Tierra es redonda? Los astrofísicos te dirán que así no era cuando nació. Tenía cualquier forma, pero la fuerza de gravedad, que presiona para el centro desde todos los lados le fue dando a este planeta —y a todos los demás— su esfericidad. Y sí, es cierto. Esa es la causa formal. Pero hay algo más de fondo. La causa final. Dios nos regaló el esplendor […]

Leer más →